Concilio Vaticano II: “Procuren (los obispos) que los catequistas se preparen debidamente para este menester, de manera que conozcan bien las enseñanzas de la Iglesia y aprendan teórica y prácticamente las leyes psicológicas y las doctrinas pedagógicas” (CD14)
Código de Derecho Canónico: “Cuiden los ordinarios del lugar de que los catequistas se preparen debidamente para cumplir bien su tarea”. (Cann, 780)
La programación de las actividades formativas se ajusta a un plan modular híbrido con clases presenciales y actividades en línea de acuerdo al plan de trabajo
La nueva evangelización necesita testigos, personas que hayan experimentado la transformación real de su vida en contacto con Jesucristo y sean capaces de transmitir esa experiencia a otros
Fortalecer la madurez humana y cristiana de los catequistas propiciando el conocimiento de Dios vivo, el encuentro con Jesucristo y la disponibilidad para dejarse conducir por la acción del Espíritu Santo en la Iglesia.